*Pachakuti Aqharapi  Wanka

El fenómeno sociopolítico desencadenado en Bolivia y denominado “proceso de cambio” (desde el año 2006) es, para algunos, “sui géneris”, “extraordinario”, “anticolonialista”, “antiimperialista”, “anticapitalista” y otros “anti”; mientras que, para otros, el derrotero sociopolítico, económico y cultural colonial-moderno de antaño sigue en curso pero, esta vez, impulsado y fortalecido por el espíritu amigable del colonialismo (“indigenismo presencial”).[1] En otras palabras, estamos en un tiempo (2006-2015) donde solo es posible percibir un proceso de cambio de estrategia de dominación hacia las naciones indias pero presentado (por el gobierno de Evo Morales) como un nuevo tiempo donde se estaría liquidando el Estado colonial mendigo e ingresando a una nueva forma estatal: el Estado plurinacional. En este horizonte, algunos imaginan que convivirían armónicamente entre “originarios milenarios” y “originarios centenarios”. Desde una perspectiva crítica, la artillería ideológica del “proceso de cambio” -sostenida y refuncionalizada por sus jinetes eurobolivianos-[2] no es más que para ornamentar y encubrir a esa nueva forma de dominación colonial emergente y decadente al mismo tiempo pero siendo letal para la utopía/mito del “retorno del Inka”, esta vez con la complicidad de los mismos indios Macha.[3]

No obstante, el slogan “proceso de cambio” es ingenuamente imaginado y celebrado (por la mayoría india) como la alborada de un nuevo día, de un nuevo orden, como el fin de la historia de los euro-bolivianos y, por lo tanto, como la liquidación de la dominación política y económica de los euro-descendientes sobre las naciones indias; es decir, la superación de la exclusión étnica, la lucha contra el racismo, el atraso del progreso material y espiritual, etc. Aquí cabe ejemplificar señalando la ingenuidad de un grupo musical folklórico denominado Awatiñas; este grupo, ingenuo y tortuoso en la filosofía y en el horizonte político de las naciones indias, compuso un tema musical denominado: “Jichhapi jichhanixa (2010) y la letra dice lo siguiente:

Tatanaka, mamanaka uka jach’a uru purinxiwa. ¡Jichhapi Jichhanixa! Uka jach’a uru purinxiwa, sayt’asipxañani wali amuyumpi, llakisiñ jachañas tukusxaniwa, jichhapi jichhanix kamsapkakini. Tatanak mamanaka, waynanak tawaqonak, sartasipxañani wali amuyumpi, uka jach’a uru purunxiwa…

Señores y señoras, llegó ese gran día. Ahora es cuando. Ya llegó ese gran día, debemos pararnos con mucha sutiliza. El estar triste y llorar terminará. Ahora es cuando, que dirán. Señores y señoras, jóvenes y señoritas, levantémonos con mucha sutileza. Ese gran día ya llegó… (Traducido por Pachakuti Aqharapi).

Así pues, en todo tiempo y espacio oportuno, se sostiene con tanta habilidad y destreza que el Estado colonial republicano y mendigo pereció y, en lugar de éste, nació otro: el Estado plurinacional digno. Por tanto, el despliegue de sus políticas, programas y acciones serían completamente descolonizadoras. Empero, seguir por la ruta de la resistencia anticolonial y reafirmación del Qollasuyu-Tawantinsuyu ya no tendría sentido porque el indio qolla-tawantino[4] ya había tomado el poder, despojando o sustituyendo a las élites políticas-económicas dominantes de antaño. Así, hoy se hace creer que es el indígena originario campesino (además de otros sectores) quién gobierna como nunca antes, transformando y dignificando al país (de un Estado pobre y mendigo a un Estado digno y soberano), además de “obedeciendo al pueblo”.

Aquí surgió la necesidad de comprender el espíritu y la práctica del actual fenómeno sociopolítico denominado “proceso de cambio” (2006-2015). Una comprensión y análisis desde nuestra propia lógica de pensamiento Pacha[5] porque, durante el transcurso del Awqa Pacha[6] (1532-2015), las naciones indias han comprendido y explicado al despliegue del estado colonial, modernidad y colonialidad con las categorías y conceptos propios como: el Pachaqama, Qama, Pachakuti, Pacha, Macha, Mach’a y, entre otras,[7] a su vez, algunas de estas categorías han sido re-conceptualizadas para dar cuenta de las relaciones de dominación política, económica y cultural.

En general, son dos los aspectos centrales que constituyen nuestra preocupación en este trabajo: a) comprender la esencia y el despliegue del Katar Pacha[8] (“Tiempo Reconstituyente”) frente al espíritu o la conducta del León Macha[9] (“Tiempo Colonizador”); o sea, dar cuenta a la resistencia/guerra anticolonial (1532-2015) sostenida por las naciones indias frente a la civilización occidental y en busca del restablecimiento del Qollasuyu-Tawantinsuyu con soberanía e independencia. Al mismo tiempo, analizar el espíritu del León Macha que, con su espíritu desgarrador, instauró las instituciones coloniales en los territorios de la civilización qollatawantina  y que, hasta el día de hoy, siguen en curso en desmedro del despliegue socioeconómico, político y cultural india; y, b) comprender y evaluar la conducta política y la genealogía del llamado “proceso de cambio” (2006-2015), que es presentado como: “descolonizador”, “anticolonialista”, “antimperialista”, “anticapitalista”, etc. Es decir, cómo y en qué medida es superado el orden colonial Macha (estado colonial), o en su caso, ¿estamos ante un proceso descolonizador aparente? y, en lugar de una real descolonización, ¿estamos ante una política de re-colonización­­­?


* Un adelanto del próximo libro del  intelectual e ideólogo indio: Pachakuti Aqharapi  Wanka

[1] Con el concepto de “indigenismo presencial” hacemos referencia a la política del actual gobierno de Evo Morales (2006-2015) que incorporó al indio en las esferas gubernamentales sin que éstas reproduzcan su propio pensamiento crítico, sino solo como presencia  y sin cuestionar ni alterar al orden político y económico imperante (Kallisaya, 2014).

[2] El Inka Waskar Chukiwanka sugiere que el denominativo euro-boliviano se utilizaría para denotar la descendencia europea de algunos bolivianos. Entonces, cuando decimos euro-boliviano nos referimos también a lo que las naciones indias han venido llamando q’ara.

[3] Sobre el concepto indio Macha se abordará en el primer capítulo de este libro.

[4] Por qolla-tawantino/a entenderemos como equivalente de lo qollasuyano y tawantinsuyano. A su vez, cabe aclarar que las palabras aymara-quechua las escribiremos tal como se pronuncian y no así según las reglas estandarizadas que no nos ayudarán en la comprensión y tratamiento del pensamiento qolla-tawantina. Por ejemplo: las palabras qollu y qullu tienen significados distintos. La primera se refiere a lo “negativo” y  la segunda se refiere al “cerro o montículo”. Respecto al término qolla, cabe señalar que es relativo al habitante o al espacio del Qollasuyu (uno de los suyus del Tawantinsuyu). Algunos suelen utilizar el término kolla en lugar de qolla aunque que el primero no nos sirve para un estudio riguroso pero sí para echar discursos retóricos.

[5] Decimos Pensamiento Pacha a  nuestra propia manera de ver, pensar y sentir qolla-tawantina con la que, a partir de nuestros propios conceptos y categorías, daremos cuenta de la dominación colonial-moderna en nuestros territorios.

[6] El término Awqa Pacha denota 500 años de colonialismo en Awiyala (América) y 483 años de dominación colonial en el territorio del Tawantinsuyu. Cabe señalar que “antes de la invasión española la palabra Awqa no significaba rebeldía ni guerra. Nuestros abuelos tomaron el nombre Awqa del nombre de una tranquila nación india, llamada Awqa, que rechazó al español , y por su combatividad permanente de resistencia y ataque a los extranjeros, los pobladores Awqa nunca se rindieron ni fueron sometidos por los españoles. Por esa actitud desde ese momento el nombre de esa nación quedó para todos con una significación de guerra, combate y rebeldía hasta nuestros días” (Chukiwanka, 2004, p.37).

[7] Éstas y otras categorías qolla-tawantinas las desarrollaremos en el primer capítulo de este libro.

[8] El Katari (serpiente) es una entidad sagrada para las naciones indias de este continente y simboliza el origen de los humanos, los animales, las plantas, etc. Véase el libro: “Wiphala Guerrera contra símbolos coloniales 1492-1890” del Inka Waskar Chukiwanka, 2004, La Paz-Bolivia. Fondo Editorial de los Diputados. Los conceptos de Katar Pacha y León Macha serán tratados en el capítulo V de este libro.

[9] El León, como un animal felino y feroz, simboliza el colonialismo. Véase el libro: “Wiphala Guerrera contra símbolos coloniales 1492-1890” del Inka Waskar Chukiwanka, 2004, La Paz-Bolivia. Fondo Editorial de los Diputados.