Reconstituyendo el Estado del Tawantinsuyu siglo XXI  

7ma. CONFERENCIA INTERNACIONAL INDIO-TIYAWANAKU: Agenda Atawallpa 2032

Las conferencias se llevaron a cabo en el pueblo de Tiyawanaku y continuaran hasta concretar la Agenda Atawallpa 2032; se desarrollarán allá porque el qallari (orígenes) de las civilizaciones en Awiyala está en Taypi Qala. En particular, la génesis del Tawantinsuyu y de la autoridad política de los inkas están en este recinto sagrado, al menos, así dan cuenta los propios cronistas que zarparon a estas tierras.

Entonces, Tiyawanaku es para las naciones indias su qallari y tiene mucho sentido simbólico y político en su despliegue sociopolítico, económico y cultural contemporáneo. En particular, los aymara-quechua tienen todo el derecho de restaurar o hacer la reinvención de sus creencias, mitos, símbolos, hábitos, héroes, formas de gobierno, sistema socioeconómico y cultural, etc. Obviamente, utilizando las herramientas tecnológicas y científicas de la modernidad pero sin abandonar su tuno o lógica del Ayllu.

No obstante, no se trata de ruralizar a la       Conferencia, sino romper imaginarios (la creencia de que el debate académico e ideológico es solo en las ciudades) y, al mismo tiempo se harán la réplica de la Conferencia Indio en las ciudades como La Paz, Cochabamba y Santa Cruz.

EL POR QUÉ DE LA AGENDA ATAWALLPA 2032 (AA-2032)

Decimos Agenda Atawallpa 2032 (AA-2032) porque, para las sociedades indias -en particular, para el sur de Awiyala-, la caída de Atawallpa (1532-3) marca el inicio del Awqa Pacha (guerra) contra occidente y simboliza el origen del Macha (orden desequilibrante) y sus subsiguientes consecuencias catastróficas para la humanidad de los indios así como para la naturaleza (Pachamama, animales, plantas, etc.) en general.Entonces, la Agenda AA-2032 es un proyecto civilizatorio propio de las naciones indias y frente a la Agenda Patriótica 2025 que, para los aymara-quechua y otras naciones indias sigue reproduciendo la lógica colonial.

EL POR QUÉ DE LA CONFERENCIA INDIO Y NO INDÍGENA

Hemos denominado “Conferencia Indio” (CI) y no “Conferencia Indígena” (CIN) precisamente para no ser enredados con el discurso ideológico y retórico del “proceso de cambio” que hace hincapié en el concepto de “indígena originario campesino”. Utilizamos el concepto indio no en el sentido escolar y negativo de la palabra sino en el sentido político. Los indios qolla-tawantinos tienen una geopolítica y lógica inmersa que durante la colonia y la república no fue destruida pero sí obstruida y continuará siendo indestructible. Sin embargo, hasta el presente, el derrotero indio se despliega de un modo Macha, erosionado en cuanto su imaginario o subjetividad Qolla, del que se demanda salir o abandonar de una vez y reanudar el Thakhi tawantino.

EL HORIZONTE

El horizonte de la CI es contribuir a la construcción de la agenda sociopolítica, económica, cultural, tecnológica y científica de las naciones indias; es decir, restaurar y complejizar el Qama Ñan para su despliegue en estos tiempos contemporáneos y por siempre. Y a partir de este horizonte o Sara Ñan, Thakhi Ñan o, como otros dicen, Qhapaq Ñan, se podrá, en realidad, finalizar la guerra anticolonial de 500 años y lograr que el Tawantinsuyu, como nación de naciones, recobre su soberanía política, económica, cultural, espiritual y técnico-científica y reinicie su despliegue y genialidad del vuelo de Kuntur Mallku (cóndor) en el marco del sistema-mundo-moderno-macha con su propia personalidad tawantina.

De tal manera que, con la CI, se pretende contribuir a este horizonte histórico estatal qollatawantina para su restauración y su complejización del Thakhi tawantino, en su redimensionamiento y acoplamiento periférico de las herramientas teóricas y técnico-científicas de la modernidad y, finalmente, concretar la autodeterminación o la independencia del Tawantinsuyu hasta antes de que se cumplan los 500 años de invasión occidental y la caída­/muerte de Atawallpa (1532 a 2032). Además, los aymara-quechua tienen, como cualquier otro pueblo, nación o civilización del planeta, el derecho a plantear, replantear o restaurar su horizonte estatal que, en este caso, se trata del Estado Real del Tawantinsuyu (nación de naciones). Cabe señalar que, desde su erosión en 1532 hasta el presente, el Tawantinsuyu siguió su curso como Estado y civilización, desplegándose en un estado de guerra prolongada, primero, contra la invasión occidental y actualmente contra el dominio de los descendientes euro-bolivianos –que usurparon y hoy continúan detentando el poder político – y contra la lógica y la práctica inmisericorde de la modernidad en general.

En la CI (desde 2010 a 2015) hemos venido abordando distintas temáticas desde la espiritualidad, la filosofía, la historia y la política con los pensadores e intelectuales indios (Aymara, Quechua, Mapuche, Pukina, Waraní y otros) que arribaron desde los cuatro suyus (ubicados en los actuales estados coloniales como Perú, Ecuador, Chile y Bolivia); además, la CI contó con la presencia de intelectuales no indios pero afines al pensamiento indio. En este sentido, la CI no es ensimismada ni cerrada.

Hasta la Sexta Conferencia Indio (2010-2015) Reconstituyendo el Estado del Tawantinsuyu siglo XXI, se ha avanzado en dos aspectos centrales; por un lado, en la crítica al horizonte neocolonial de los gobiernos populistas o de izquierda que zarparon el poder estatal desde los inicios de este siglo en la llamada Latinoamérica ; y, por otro lado, la propuesta y la necesidad de hacer real el Estado Real del Tawantinsuyu, restableciendo nuestra propia ciudad-estado Tiyawanaku en los alrededores del pueblo de Tiwanaku, en donde se edificará la sede del gobierno del Estado Real del Tawantinsuyu y desde donde se restablecerá, emanará y se irradiará el poder y el sistema político indio, el idioma clásico aymara-quechua (utilizando idiomas extranjeros), la educación, la medicina, la religión, la economía, la tecnología y la ciencia, las investigaciones, las normativas o kamachi, las relaciones con otras naciones del mundo, los deportes, el campeonato de fútbol en el Tawantinsuyu, la selección de fútbol para el debut en los campeonatos mundiales, etc. En suma, el nuevo Tiyawanaku será el espacio desde donde se hará realidad la utopía Qamaque fue obstruida hace 500 años. Una vez hecho realidad este amta (utopía), solo nos quedaría decir al mundo “Bienvenidos al paraíso indio, a la ciudad-estado Tiyawanaku, a imagen y semejanza de la antigua metrópoli Taypi Qala, Cusco y Tenochtitlan”. Y donde se diga “acá se hace realidad la utopía Qama Ñan que mal imaginaron los Occidentales con su utopía de Moro”. Y, que al mismo tiempo se diga que “aquí solo reinan cuatro grandes kamachis (normas): Ama Llulla, Ama Qhella, Ama Suwa y Ama Llunk’u, y, aquellos que no cumplen con estas normas, no tienen cabida”. No estamos haciendo, de ninguna manera, la “apología del buen salvaje” sino que estamos reconstruyendo el orden de vida Qama Ñan, nuestra propia modernidad tawantina, para que el aymara-quechua-waraní y otras naciones indias contemporáneas no se pierdan y no se queden ahogadas en el gran río del sistema-mundo-moderno-macha y se puedan desplegar con su propia personalidad irradiando por todo el mundo la utopía Qama.

LA PERSONALIDAD DE LA CONFERENCIA INDIO-TIYAWANAKU

La CI no comulga ni está en el marco del llamado “proceso de cambio” del gobierno de Evo Morales; es más, es anti Agenda Patriótica 2025. Tampoco se encuentra en complicidad con sus otros parientes euro-bolivianos (derecha) sino que la conferencia es autónoma o independiente en el sentido indio del concepto -aunque no es ensimismada y cerrada-. También cabe aclarar que las conferencias organizadas no cuentan con auspicio ni financiamiento de las instancias gubernamentales ni de las Organizaciones No Gubernamentales. La CI es autogestionaria, es decir, organizada y difundida con los recursos y el esfuerzo propio de los/las hermanos y hermanas del Centro Multidisciplinario Wiñaypacha junto con la Escuela de Pensamiento Pacha y P-PACHA. Entonces, nuestra gratitud y agradecimiento va dirigido a aquellos pensadores e intelectuales que contribuyeron con sus aportes teóricos, sus investigaciones y sus reflexiones a la CI. A su vez, “Gran Jallalla” a esos hermanos y hermanas que vinieron a la CI desde distintos suyus, layas, markas y ayllus. Como se evidencia en nuestros registros, participaron personas de Puno, Cusco, Arequipa, Región Mapuche, Buenos Aires, México, Potosí, Sucre, Cochabamba, Oruro, Santa Cruz de la Sierra, La Paz, El Alto y de otras regiones e instituciones de educación superior y centros culturales. A ellos, nuestro caluroso ¡Jallalla!

13234712_1183333101707073_249034980_o